Cómo perder el miedo a la MÚSICA CLÁSICA

teatroCómo perder el miedo a la MÚSICA CLÁSICA

(extraído del blog “Crecer con ópera”)

Muchas de las personas vinculadas con la educación y con las que he tenido la oportunidad de trabajar me preguntan cómo llegué a aficionarme a la música clásica y a la ópera.

Es una pregunta difícil de responder ya que ha sido un proceso de muchos años pero siempre les digo que sé como nunca me hubiese aficionado a ella y es intentando hacer precisamente eso: aficionarme.

No cabe duda que la música o cualquier otra disciplina se hace complicada de enseñar o de conseguir que alguien se aficione obligándole a ello.

Aquí van algunos consejos para personas de todas las edades que quieran empezar a disfrutar de la música clásica:

En primer lugar debemos empezar con piezas cortas y conocidas. Existen cientos de discos de ese tipo como: Lo mejor de la música clásicaLo mejor de Mozart, Selecciones,  etc…

Es cierto que pueden no ser los mejores, pero suelen ser buenos para comenzar ya que casi todas las obras serán fácilmente reconocibles, bien por haber sido utilizadas en publicidad, películas o series de televisión o incluso en eventos deportivos.

Debemos poner esta música mientras realizamos alguna otra actividad que requiera nuestra atención y tenerla de fondo, como hilo musical. Podemos ponerla mientras planchamos, cocinamos o alguna tarea de este tipo. Algunas personas la suelen utilizar para estudiar o trabajar.

Aunque suene un poco snob podemos ponerla de fondo en reuniones con amigos, porque aunque no estemos atentos, nuestros oídos se irán familiarizando poco a poco.

Para los más aventajados les invito a que lleven ese tipo de música en el coche y cambiarla en el momento en que nos empiece a cansar. Nunca debemos forzarlo.

Lo que no os recomiendo es seleccionar algo y sentarse a escucharlo, a ver si me gusta. Esa es justo la forma contraria para conseguir nuestro propósito.

Es importante seleccionar los periodos musicales que más nos pueden ayudar. Una vez que hemos escuchado esos discos de temas “populares” clásicos y en los que podemos escuchar desde Bach hasta Chaikovski, ya tendremos un pequeño criterio de que obras nos han gustado más, así que podemos intentar investigar sobre este compositor o sobre su repertorio y su época.

Asistir a conciertos también ayuda, ya que la música en directo cambia completamente a la que podemos escuchar en casa,  y tanto en concierto de música clásica como en ópera, nuestros sentidos están mucho más despiertos a los estímulos que recibimos.

Realizar una audición previa de lo que vamos a oír nos puede ayudar mucho a disfrutar del concierto al que asistiremos.